Adicción sexual es el término que coloquialmente se emplea para lo que en el ámbito clínico conocemos como ‘trastorno obsesivo-compulsivo’. Lo que ocurre es que tiene un carácter sexual. El matiz es importante en el sentido de que, clínicamente hablando, no sería el opuesto al deseo sexual inhibido. Más bien, se trata de una variante del trastorno obsesivo-compulsivo.

Es ésta una cuestión sobre la que nos consultan a menudo, especialmente distintos representantes de los medios de comunicación. Sin embargo, no es una de las principales causas por las que la gente acude a terapia sexológica. Curiosamente, el deseo sexual inhibido es un motivo de consulta sexológica mucho más frecuente. Asimismo, la mayoría de pacientes con deseo sexual inhibido suelen ser mujeres, mientras que es más frecuente encontrar pacientes varones con el trastorno obsesivo-compulsivo de carácter sexual.

Desde una perspectiva cognitiva-conductual, la obsesión se refiere al aspecto cognitivo del problema. La compulsión se refiere al comportamiento que se desprende de la obsesión. La persona se obsesiona con una idea y esa idea la lleva a una conducta determinada. Se convierte en un trastorno en el momento en que este mecanismo interfiere significativa y negativamente en la vida de la persona. El mecanismo es el mismo al que ocurriría con alguien que se obsesionara con otra idea que no tuviera un componente sexual. Desde esta perspectiva, que la obsesión sea de carácter sexual es irrelevante.

Cuando ofrecemos dicha explicación a los representantes de los medios de comunicación, parecen quedarse algo decepcionados. Quizás esperan algo un poco más exótico. Desde una perspectiva más psicoanalítica o psicodinámica, se pueden ofrecer explicaciones más suculentas. Puede resultar muy interesante analizar las causas por las que una obsesión se centra en algún aspecto sexual. Podría ser curioso encontrar las relaciones que puede haber entre la historia de una persona y su obsesión por el sexo; en muchos casos puede tener relación con los tabúes del sexo y la represión sexual a los que la persona ha sido sometida a lo largo de su vida.

La persona se obsesiona con una idea (en este caso, sexual) y esa idea la lleva a una conducta determinada. Se convierte en un trastorno en el momento en que esto interfiere en su vida
Ciertamente, en consulta los tipos de compulsiones de carácter sexual que hemos visto son muy variados. Desde hombres muy aficionados a visitar a prostitutas o a consumir pornografía, hasta las obsesiones más propias del siglo XXI, como pueden ser a chats de sexo, al cibersexo… Cuando el trastorno obsesivo-compulsivo es serio, suele ser recomendable un tratamiento que combine fármacos con psicoterapia. Esto regularmente trae resultados más rápidos y eficaces, que dan al paciente un respiro de su obsesión y compulsión, permitiendo la intervención psicoterapéutica.

También queremos aclarar que hay personas que tienen un grado de deseo sexual intenso, sin que ello constituya un trastorno obsesivo-compulsivo. Como hemos dicho, ello dependerá de cuánto interfiera su conducta sexual en su vida cotidiana y las pérdidas que les suponga. Las pérdidas pueden ser tanto afectivas como económicas, llegando a perder o mermar considerablemente las relaciones con la familia, amigos y pareja, por su obsesiva dedicación a buscar compulsivamente relaciones sexuales. La tarea supone un esfuerzo considerable que ocupa tiempo y dinero. Algunos pueden dedicar grandes sumas, llegando a endeudarse en continua afición al sexo de pago.

Sí, es cierto: algunos alimentos o condimentos pueden ayudaros a conseguir mayor estimulación en vuestras relaciones amorosas. Aquí tenéis unos cuantos ejemplos. El resto, corre de vuestra cuenta…  

 
AGUACATE
Muy preciado por su capacidad como estimulante sexual. Eso se debe a su alto contenido en vitaminas D y E, que le dan un gran valor energético. Dicen que el efecto afrodisíaco del aguacate se centra en su semilla, a la que más de uno recurre para mejorar su potencia viril. Si queréis sacarle el mejor provecho, sumergid las semillas en leche para que se ablanden antes de comerlas.
     

 

 
AJO
Su mayor cualidad es que ayuda a mantener el organismo en un estado saludable: está probado que si se toma a diario, como parte de la dieta habitual o en cápsulas, aumenta la energía vital, y eso puede traducirse en un mayor rendimiento sexual… Claro que su fama como afrodisíaco podría atriburise también al efecto de calentamiento que produce en el cuerpo cuando se ingiere.
     

 

 
CANELA
Un popular afrodisíaco que ya se empleaba en la antigüedad, como condimento y en forma de aceite para masajes. Por lo visto es efectivo sobre todo en las mujeres como estimulante sexual. Suele utilizarse sobre todo para aromatizar postres -atención al arroz con leche-, pero también podéis incluirlo en ensaladas, sopas y guisos, o incluso para dar sabor a algunas bebidas.
     

 

 
CHOCOLATE
Seguro que habéis oído decir que el chocolate es un sustituto del sexo. Leyendas aparte, lo cierto es que el cacao tiene un alto efecto revitalizante sobre el sistema nervioso: contiene una sustancia llamada teobromina, que ayuda a combatir la fatiga y actúa como estimulante de las facultades mentales. Dos ventajas a tener en cuenta para mejorar el rendimiento sexual…
     

 

 
GINSENG
Se ha puesto de moda en los últimos tiempos como tónico generalizado, pero cuenta con una tradición milenaria en Oriente: los chinos, por ejemplo, lo consideraban una hierba divina. Tiene fama de ser un eficaz potenciador sexual, y hay quienes lo toman en forma de té tibio un rato antes de entrar en faena. De todas formas, dicen que sus efectos no son inmediatos.
     

 

 
MANZANA
Es el símbolo de la sensualidad por excelencia: fue una manzana lo que utilizó la serpiente para tentar a Eva, y después ella tentó a Adán con esa misma fruta. Desde entonces se la conoce como la fruta prohibida. Y aunque sus efectos afrodisíacos no se han demostrado realmente, sí que es un buen estimulante. En postre, y aderezada con canela, puede ser una buena opción…
     

 

 
MARISCO
No os descubrimos nada nuevo si os hablamos de la fama del marisco como afrodisíaco. Se llevan la palma las ostras, aunque también las almejas o las gambas gozan de una envidiable reputación. Por su alto contenido en minerales, las ostras favorecen la estimulación de las capacidades físicas y mentales. Podéis cocinarlas, pero su efecto es mayor si se comen crudas.
     

 

 
MENTA
Fue la primera planta medicinal que empezó a utilizarse como afrodisíaco por su eficacia como estimulante suave del sistema nervioso, sobre todo en las mujeres. Lo bueno de la menta es que puede conseguirse durante casi todo el año, y que se cultiva tan fácilmente que incluso podéis hacerlo vosotros mismos. Eso sí: procurad que sea de la variedad de menta piperita.
     

 

 
MIEL
Un alimento de alto valor energético por su riqueza en vitaminas y minerales. Sus propiedades como reconstituyente para los amantes eran ya bien conocidos entre nuestros antepasados. ¿De dónde creéis que viene si no lo de “estar de luna de miel”? Es mucho más efectiva si es pura, ya que una vez licuada -para ello han tenido que calentarla- puede perder algunas cualidades.
     

 

 
PIMIENTA Y GUINDILLA
Ambas tienen una acción irritativa que puede estimular el aparato genital, y de ahí que se les atribuya un cierto efecto afrodisíaco. Es habitual añadir pimienta al zumo de tomate, y hay quien condimenta con ella también otro tipo de bebidas. Los más atrevidos -estamos hablando de estómagos resistentes- llegan a mezclarla en pequeñas dosis con infusiones de ginseng.

Gracias: http://www.portalmix.com/amor/afrodisiacos.shtml

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